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...pero jamás el mundo escuchará tus sollozos junto a tu respiración irregular acompañada de los millones de microbios que danzan junto al oxígeno dejando atrás al dióxido de carbono muriéndose de envidia.

¿Por qué? - se preguntaran las paredes blancas de tu habitación - pero tú en cambio, no sabes responder.
Mientras quieras o no quieras te hundes en tu desesperación. La desesperación que se desvanecerá en un profundo sueño, del que quizá no querrás despertar.

(No mientas.)

Querrás despertar. Pero solo si eso conlleva estar sujeta a su espalda ardiente. Aunque llegarán a hiperventilar tus pulmones de algo más que oxígeno por él. Por ti.

Por todo, pero por él.

Ahora te queda el siguiente paso de papá:

Aunque continúes escuchando los pasos, y sabes que vienen hacia ti. Desesperarás, y te dolerá pequeña mía, pero después de regar las plantas de la terraza una a una con tus lágrimas, levántate e intenta mirar hacia el Sol, cara a cara.

7 comentarios:

pequeñita dijo...

atrévete a enfrentar todo ya que aveces nuestras ideas no dicen la verdad y no ocurre lo que pensamos, si no que ocurre algo mucho mejor
besos!
pd: me alegra volverte a leer hace tiempo no veia algo tuyo por estos lados

Mar. dijo...

Qué valiente hay que ser, no?

Lu.- dijo...

Precioso, este texto es perfecto :)

*Besos

Yo dijo...

Gracias por pasarte por mi blog y comentar.

un saludo

Riol dijo...

Acojonante relato... he elegido bien al quedarme

fragelle. dijo...

hermoso! de principio a fin.
seguir adelante por mas duro que golpee la vida. seguir adelante:)

Conde dijo...

Me gusta como escribes. Pasaré a verte.