No puedo moverme.
Me crecen robustos árboles de la espina dorsal.
Sus raíces buscando agua en mis pulmones.
Larvas anidando en mi garganta, salen como mariposas por mis tímpanos.

No puedo moverme. Gritar. Respirar. Dolerme.

Demasiado tarde. Los huesos como esquirlas atraviesan el corazón al comprimir mi sombra en tu sombrero.
Pero, déjame volar. Alto.

Te pudriré el alma. Pero no lo siento.

7 comentarios:

asier_salvo dijo...

A veces hay cosas que se aferran a nosotros como raíces..

Desidia dijo...

A veces se beben toda tu agua o te fortalecen...

Gracias por pasarte. ^^

Yo dijo...

Espero que no pase eso que dices.

besos

Alejandro León dijo...

Guau, simplemente impresionante

Desidia dijo...

Muchas gracias ^^

pormitripa dijo...

Que nadie te impida volar, bonita :)

Desidia dijo...

Eso intento, gracias gracias.