Me persigue.
La única forma de huir, el abandono.

Salvate. Salvame.

La pureza e inocencia de un pequeño chiquillo desearía que tuvieses. No conocieras nada de la tierra que perturba las almas.

Espina contra espina.
No necesitaría nada más.

Para emponzoñarte el alma yo soy suficiente.

Corre.

Oigo gritar a las flores...